Grasas en alimentación

Las grasas o lípidos son, junto a los carbohidratos y las proteínas, elementos fundamentales en nuestra alimentación y en nuestro organismo. Son la principal fuente de energía, por encima de los hidratos de carbono y en menor medida, las proteínas.

Qué son las grasas

Las grasas son compuestos orgánicos formados por carbono, oxígeno e hidrógeno y forman el grupo más grande de aporte energético en nuestra alimentación. Las grasas o lípidos pueden presentarse en forma sólida o líquida.

Funciones de las grasas

Al igual que los hidratos de carbono, son combustibles pero mucho más efectivos. Proporcionan energía para que el organismo funcione además de protegernos del frío. También ayudan a transportar y absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) y a incorporar los ácidos grasos esenciales que el cuerpo no produce por sí mismo.

Como fuente concentrada de energía y calor, el cuerpo además recurre a estas reservas cuando lo necesita. De cada gramo de grasa el cuerpo obtiene 9 calorías, más del doble de las que aportan los carbohidratos y proteínas.

El exceso de grasa se utiliza en distintos tipos de tejidos, pero en su mayoría se almacena en las células adiposas que sirven como aislante y protección a diferentes órganos.

Ayudan a que la piel y el cabello estén sanos ya que ayuda al cuerpo a absorber y utilizar las vitaminas A, D, E y K a través del torrente sanguíneo.

Tipos de grasas

Las grasas se pueden clasificar en esenciales o grasas insaturadas, las que el cuerpo puede utilizar y absorver, que son útiles o buenas para el cuerpo, y las no esenciales, las que el cuerpo no necesita y son perjudiciales.

Dentro de las grasas esenciales o ácidos grasos, podemos encontrar:

  • Grasas Monoinstaruradas – Actúan favorablemente en el organismo disminuyendo el colesterol malo. Están presentes en el aceite de oliva, de canola y de soja, en los frutas secos como enel cacahete, las semillas de sésamo, la palta, las aceitunas o en la yema del huevo.
  • Grasas Poliinsaturadas – como son las grasas Omega-3 y Omega-6
  • Omega-6 (grasa poliinsaturada) – Reducen el nivel del colesterol malo pero también del bueno. Están en los aceites de canola, uva, maíz, oliva y soja en crudo, en semillas, como las de sésamo, en los granos y en el germen de trigo.
  • Omega-3 (grasa poliinsaturada) – Evitan que las arterias se obstruyan y no disminuyen el colesterol bueno, aunque su ingesta deber ser mayor a la de grasas omega-6. Reducen el riesgo de infarto, cáncer y provocan el descenso de la presión arterial. Están en las legumbres como la soja, en semillas de lino y en frutos secos. También en pescados y mariscos.

En cuanto a las grasas malas o perjudiciales para el cuerpo están:

  • Grasas saturadas – Son las que producen el colesterol malo. Se deben limitar al 10% de las calorías. Se encuentran en la mantequilla, el queso, la leche entera, los helados, la crema de leche y las carnes grasas. Estas grasas también se encuentran en algunos aceites vegetales, como el aceite de coco, el aceite de palma y el aceite de palmiste.
  • Ácidos transgrasos – Suben mucho el colesterol malo y eliminan también el colesterol bueno. Se produce cuando el aceite vegetal de una fritura, por ejemplo, se enfría o endurece. Están en los fritos, en galletas, bizcochos, galletas y este tipo de alimentos procesados y margarinas.
  • Grasas hidrogenadas y grasas parcialmente hidrogenadas – Grasas parcialmente endurecidas o hidrogenadas, como la mantequilla o margarina. Los aceites hidrogenados deben evitarse a toda costa de la alimentación, ya que son muy perjudiciales para el corazón.

Carbohidratos

¿Qué son los carbohidratos? Los carbohidratos, también llamados glúcidos, carbohidratos, hidratos de carbono o sacáridos, son elementos principales en la alimentación, que se encuentran principalmente en azúcares, almidones y fibra. La función principal de los carbohidratos es el aporte energético. Son una de las sustancias principales que necesita nuestro organismo, junto a las grasas y las proteínas.

Carbohidratos en los alimentos

Los carbohidratos se encuentran en una amplia variedad de alimentos entre los que se encuentras el pan, alubias, leche, palomitas de maíz, patatas, galletas, fideos, gaseosas, maíz o pastel de cereza. También vienen en una variedad de formas. Las formas más comunes y abundantes son los azúcares, fibras y almidones.

El componente básico de todos los hidratos de carbono es una molécula de azúcar, una simple unión de carbono, hidrógeno y oxígeno. Almidones y fibras son esencialmente cadenas de moléculas de azúcar. Algunos contienen cientos de azúcares. Algunas cadenas son lineales, otras complejas.

Tipos de carbohidratos

Los carbohidratos o hidratos de carbono se agrupan en dos categorías principales. Los carbohidratos simples incluyen azúcares, tales como el azúcar de la fruta (fructosa), el azúcar del maíz o el azúcar de uva (dextrosa o glucosa), y el azúcar de mesa (sacarosa). Los carbohidratos complejos (carbohidratos complejos) incluyen todo lo hecho de tres o más azúcares unidos. Los carbohidratos complejos se pensaba que eran más saludables para comer, mientras que los carbohidratos simples no eran tan buenos. Resulta que el panorama es más complicado que eso.

El sistema digestivo maneja todos los carbohidratos de la misma forma: los rompe (o trata de romperlos) en moléculas de azúcar simples, ya que sólo éstos son lo suficientemente pequeños para pasar al torrente sanguíneo. También convierte la mayoría de los carbohidratos digestibles en glucosa (también conocida como azúcar en la sangre), porque las células están diseñadas para utilizar esto como una fuente de energía universal.

La fibra es una excepción. No puede dividirse en moléculas de azúcar, por lo que pasa a través del cuerpo sin ser digerida. La fibra viene en dos variedades: la fibra soluble se disuelve en agua, mientras que la fibra insoluble no lo hace. Aunque ninguno de los tipos nutre el cuerpo, es buena para la salud de muchas maneras. La fibra soluble se une a las grasas en el intestino y las arrastra, lo que disminuye la lipoproteína de baja densidad (LDL, o colesterol malo). También ayuda a regular el uso de azúcares del cuerpo, ayudando a mantener a raya el hambre y el azúcar en sangre. La fibra insoluble ayuda a empujar la comida a través del tracto intestinal, la promoción de la regularidad y ayudar a prevenir el estreñimiento.

Funciones de los carbohidratos

Los glúcidos cumplen un papel muy importante en nuestro organismo, que incluyen las funciones relacionadas con el tema energético, el ahorro de las proteínas, la regulación del metabolismo de las grasas y el tema estructural.

  • Energía – Los carbohidratos aportan 4 kilocalorías (KCal) por gramo de peso neto, sin agua. Una vez repuestas y cubiertas todas las necesidades de energía del cuerpo, una pequeña parte se almacena en el hígado y los músculos en forma de glucógeno (normalmente no más de 0,5% del peso de la persona), el resto se transforma en tejido adiposo y se almacena en el organismo como grasas.
    Se suele recomendar que minimamente se efectúe una ingesta diaria de 100 gramos de hidratos de carbono para mantener los procesos metabólicos.
  • Ahorro de proteínas – Cuando el cuerpo no dispone de suficientes hidratos de carbono, éste utilizará las proteínas con fines energéticos, consumiéndolas e impidiéndolas, por tanto, realizar otras funciones de construcción.
  • Regulación del metabolismo de las grasas – En caso de no cumplir con una ingestión suficiente de carbohidratos, las grasas se metabolizan como cuerpos cetónicos, que son productos intermedios que pueden provocar problemas: cetosis – La cetosis es una situación metabólica del organismo originada por un déficit en el aporte de carbohidratos, lo que induce el catabolismo de las grasas a fin de obtener energía, generando unos compuestos denominados cuerpos cetónicos..
  • Estructura – los carbohidratos constituyen una porción pequeña del peso y estructura del organismo, pero igualmente importante.

Los carbohidratos en la dieta

Casi todos los alimentos en la dieta contienen en mayor o menor medida azúcares, tanto simples como compuestos. Ambos tipos son importantes en una dieta equilibrada, y se pueden encontrar en:

Azúcares simples se encuentran en los alimentos:

  • Fructosa en frutas frutas.
  • Galactosa en productos lácteos)

Azúcares dobles en alimentos:

  • Lactosa en productos lácteos
  • Maltosa en verduras y en la cerveza
  • Sacarosa que es el azúcar de mesa. La miel también es un azúcar doble que además contiene una pequeña cantidad de vitaminas y minerales.

Carbohidratos complejos o alimentos “ricos en almidón” en alimentos:

  • Legumbres
  • Verduras ricas en almidón
  • Pan y cereales integrales

Carbohidratos simples que contienen vitaminas y minerales en alimentos:

  • Las frutas
  • La leche y sus derivados
  • Las verduras

Alimentos refinados y procesados – azúcar refinado que contiene carbohidratos simples:

Los azúcares refinados suministran calorías, pero no tienen vitaminas, minerales o fibra. Son las llamadas “calorías vacías” y son un factor importante en el aumento de peso.

  • Golosinas
  • Bebidas carbonatadas como cocacolas y gaseosas
  • Jarabes
  • El azúcar de mesa
  • harina blanca
  • arroz blanco

Carbohidratos y salud

Lo más sano para el cuerpo es obtener los carbohidratos, vitaminas y otros nutrientes en la forma más natural posible, sobre todo de frutas en lugar de productos refinados o procesados.

Los requerimientos diarios de carbohidratos en una dieta equilibrada se miden de la siguiente forma: alimentos ricos en carbohidratos 55%, grasas 30% y proteínas 15%.

Los carbohidratos de rápida asimilación son galletas, chocolates, mermeladas y postres, entre otros, y los carbohidratos de lenta asimilación son los cereales integrales, verduras, frutas frescas, lácteos y legumbres.

Lo mejor para controlar el peso son los carbohidratos de asimilación lenta, ya que mantienen un suministro continuo de glucosa en sangre durante varias horas. Por el contrario, los carbohidratos de asimilación rápida promueven el sobrepeso y las caídas de azúcar en sangre.

Consumo diario de carbohidratos

Para mantener una dieta equilibrada deberemos comer alimentos con carbohidratos varias veces al día, procurando además reducir al máximo los de asimilación rápida. Una ración diaria de carbohidratos podría ser la siguiente, en función de las características de cada persona:

  • 100 gramos de arroz o pasta integral
  • 40 gramos de galletas o pan integral
  • 2 -4 piezas de fruta fresca
  • 50 gramos de fruta seca o pasa

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